
Dos días son pocos para el Festival Mundial del Arpa en Paraguay. El evento ofrece una gran cantidad de propuestas, pero en dosis muy pequeñas. El año próximo esperemos que se vuelvan a tener tres o más jornadas de este encuentro que reúne a músicos nacionales e internacionales.
El festival mundial del arpa debería replantear su programación: o menos arpistas, en sus dos días, o más días con la misma cantidad de arpistas.
El festival trae a arpistas como la griega Elisa Vellia, para tocar solo dos composiciones. Una propuesta completamente diferente para nuestro público, pero solo por dos temas. En ediciones anteriores ya ha ocurrido lo mismo.
Deberían organizar un programa más extenso para los participantes. Lo importante no es ofrecer una gran cantidad de arpistas, sino calidad y dejar que los mismos puedan desarrollar su programa con un mínimo de espacio. El público queda con ganas de más y pide bises. Por ahí, los conductores también podrían acortar sus largas presentaciones y dejar que los arpistas toquen un tema más. En fin, son ajustes necesarios para un mejor desarrollo.
Y la presente edición no ha sido mala. Al contrario, se ha caracterizado por sus propuestas novedosas en diferentes estilos. Comenzó con Diego Sánchez Haase tocando el arpa, junto con la Orquesta de la Universidad del Norte.
Estrenó su obra "En el cerro de Sapukai". Luego, Mariano González tocó por primera vez en el festival, tocando también con la orquesta de la UniNorte dos obras de su autoría, utilizando el arpa MIDI, que permite sonoridades diversas.
De México vino Exal Prieto Becerra que propuso un sonido más popular y tradicional interpretando selecciones típicas mexicanas con el arpa jarocha.
Dos arpistas extranjeros utilizaron el arpa paraguaya. El japonés Masanori Makino que tocó el tema tradicional japonés "Sakura", además de "Carreta Guy", y el chileno Cristian Rodríguez Fagundez. Ambos desarrollaron temas tradicionales de sus culturas, pero con arpa paraguaya. De Japón ya es conocida la fascinación que produce el arpa, pero el caso de Chile es diferente. Rodríguez Fagundez ofreció un programa muy divertido con las canciones representativas del país trasandino, cantadas por Lorena Oyarzun, además de una cueca dedicada al festival. La integración era tal que era como si el arpa formara parte del folclore chileno.
El arpa celta estaba representada por dos propuestas diferentes. La de la española Marta Quintana, que interpretó composiciones tradicionales de Galicia, y la de la griega Elisa Vellia que incorporó el instrumento a su música. Obras plenas de poesía, delicadas y profundas, cantadas en su idioma.
El alemán Tom Daun trajo el arpa de dos órdenes, instrumento del renacimiento que se caracterizó por su encordado que reunía cuerdas diatónicas y cromáticas. Hizo danzas alemanas del siglo XVI y la Fantasía del compositor barroco Silvius Leopold Weiss.
Norma Ortega presentó nuevas obras, acompañada de Javier Palma en percusión y Paula Rodríguez en el bajo. Tocaron "Revoloteando" y "De Río y Luna". En cambio, César Cataldo hizo su tema "Gotitas" y una versión muy sencilla de "Chaco Boreal", que fue muy aplaudida.
Papi Galán presentó primero a su hijo Luis Mariano Nicolás Bernal tocando "Mi despedida", de Pérez Cardozo, y luego interpretó su obra "Guyra Campana ra´y", una variación de la pieza tradicional interpretada a tres arpas. Una obra de ensamble, ejecutada con Guillermo Sosa y Ever Zaracho, en la cual cada uno tiene su parte particular, lo que lo hace interesante. El cierre estuvo a cargo de Carmen Monges, que actuó junto con sus compañeras del grupo Pasionaria. Tocaron versiones diferentes de "Caazapá", de Agustín Barrios, con fuerte presencia tímbrica de la guitarra y el bajo eléctricos, y "Choli", de Flores. Monges hizo un bis: "Cascada", de García. Una interpretación posrock: enérgica y grave, sin necesidad de amplificación eléctrica ni distorsión, pero que ha experimentado el cedazo del rock. ¿El futuro? Afortunadamente, la diversidad de propuestas es muy amplia que se vislumbran muchos caminos y las nuevas generaciones tienen mucho para elegir.
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10 de Octubre de 2011 00:00 Fuente: ABC